El inicio de año es un buen momento para que las organizaciones revisen logros, definan metas y ordenen sus prioridades en igualdad, diversidad e inclusión.

El marco normativo evoluciona, las expectativas sociales aumentan y avanzar en igualdad también fortalece la cultura interna y la competitividad.
Te proponemos un enfoque por prioridades para que tu organización pueda avanzar de forma ordenada y estratégica.
1. Prioridad esencial: cumplir con las obligaciones legales en igualdad
Si tu empresa aún no ha abordado sus obligaciones en igualdad, este es el primer paso imprescindible. Cumplir con la normativa no solo evita sanciones: también permite acceder a licitaciones públicas y proyecta una imagen de responsabilidad y compromiso.
Entre las obligaciones que afectan a todas las empresas, independientemente de su tamaño, destacan:
- Disponer de un protocolo para la prevención y actuación frente al acoso sexual y por razón de sexo. Es obligatorio para todas las organizaciones y debe incluir procedimientos claros, canales de comunicación y garantías de confidencialidad.
- Elaborar un informe anual del protocolo de acoso. Este informe permite evaluar la eficacia del protocolo, detectar áreas de mejora y demostrar que la empresa realiza un seguimiento activo.
- Formar al personal en materia de acoso y de igualdad. La normativa exige que las personas trabajadoras conozcan los protocolos y sepan cómo actuar. La formación es clave para prevenir situaciones de riesgo y para que el protocolo sea realmente operativo.
- Realizar el registro retributivo. Debe recoger los valores medios de los salarios, complementos y percepciones extrasalariales desagregados por sexo. Es una herramienta clave para detectar posibles brechas salariales y para cumplir con las obligaciones de transparencia retributiva.
- Adoptar medidas de igualdad. Aunque no todas las organizaciones están obligadas a tener un Plan de Igualdad, sí deben implementar medidas que promuevan la igualdad efectiva.
Para las empresas con 50 o más personas en plantilla, disponer de un Plan de Igualdad es obligatorio. El inicio de año es un buen momento para cumplir con la obligación de realizar el seguimiento sobre su implantación, corregir desviaciones y planificar la ejecución para el año que comienza.
2. Segunda prioridad: actualizar documentos y protocolos para incorporar la diversidad
Una vez cubiertas las obligaciones esenciales, el siguiente paso es revisar si los documentos elaborados se adaptan a la diversidad de la plantilla y los cambios normativos recientes.
Algunas actualizaciones especialmente relevantes son:
- Elaborar protocolos contra el acoso LGTBI o incorporar la diversidad sexual en los protocolos contra el acoso ya existentes.
- Incorporar medidas LGTBI+. Para las empresas de más de 50 personas en plantilla, existe la obligación de adoptar medidas específicas para prevenir la discriminación hacia las personas LGTBI+. Si bien la ley prevé que se apliquen las que se negocien en el marco de los convenios colectivos, muchos aún no las incorporan, por lo que es recomendable iniciar su elaboración si se quieren evitar sanciones por incumplimiento.
3. Tercera prioridad: implantar lo que ya está aprobado
Muchas empresas cuentan con un Plan de Igualdad o con protocolos bien diseñados, pero aún no han dado el paso decisivo: ponerlos en marcha de forma efectiva.
Para cumplir con las obligaciones legales y que la igualdad avance, es imprescindible:
- Comunicar internamente las medidas y protocolos. La plantilla debe conocerlos y saber cómo utilizarlos.
- Formar a mandos y equipos. La igualdad requiere liderazgo inclusivo y competencias específicas.
- Asignar responsables y calendarizar acciones. La implantación necesita estructura y seguimiento.
- Realizar el seguimiento y evaluar el impacto. Medir qué funciona y qué necesita ajustes permite avanzar con rigor.
4. Cuarta prioridad: impulsar mejoras voluntarias que marcan la diferencia
Una vez cubiertas las obligaciones y puesta en marcha la implantación, el nuevo año es el momento idóneo para dar un paso más e incorporar mejoras que fortalezcan la cultura interna y el bienestar laboral.
Algunas actuaciones de alto impacto son:
- Realizar una encuesta de clima laboral. Permite conocer la percepción de la plantilla, detectar áreas de mejora y orientar decisiones estratégicas.
- Implementar acciones de sensibilización interna. Campañas, talleres o jornadas temáticas pueden reforzar la cultura inclusiva.
- Revisar los procesos de selección para reducir sesgos. Pequeños cambios pueden mejorar la diversidad del talento.
- Impulsar programas de mentoring o desarrollo profesional para mujeres y colectivos infrarrepresentados.
- Promover medidas de conciliación y corresponsabilidad. Son clave para la igualdad real y para la retención del talento.
Un nuevo año, una nueva oportunidad para avanzar
El comienzo del año es un momento privilegiado para ordenar prioridades, revisar lo pendiente y planificar con visión estratégica. La igualdad y la diversidad no son solo obligaciones legales: son una inversión en bienestar, cohesión y competitividad.
En Enlaza acompañamos a las organizaciones en cada uno de estos pasos: desde el cumplimiento normativo hasta la implantación de medidas que generan impacto. Si este año quieres avanzar hacia una cultura más igualitaria e inclusiva, este es el momento y nosotras podemos ayudarte.
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